Un Xalto


Y: Entonces, ¿está decidido?

CromosomaX: Así es. Llegó el momento. Han sido varios años ya desde el inicio del proceso, y Angie ha tomado la decisión de vivir en su rol de género de manera permanente.

Y: Vaya. Mucho me temía que llegaría este momento. Sin embargo, era el resultado lógico. De otro lado, cada vez es más difícil conservar esta doble presentación.

CromosomaX: Es verdad. El balance ha ido inclinándose hacia lo femenino, como un resultado evidente de los cambios físicos, y de la conformación de esa nueva identidad.

Y: Cómo se siente Angie?

CromosomaX: Bueno, aún tiene algunos “demonios”, como ella los llama. Y la presencia de ellos tal vez no se desvanezca jamás. Sin embargo, la única manera de enfrentarlos a esta altura, según ella ve las cosas, es encararlos en un nuevo escenario en el que su identidad femenina facilite apaciguar la presencia de esos seres en su vida. Suena un poco dramático, ¿verdad?

Y: Pues lo es. Iniciar una nueva etapa con una nueva identidad, conservando los espacios en los cuales se ha desenvuelto hasta ahora, implica retos enormes. Más favorable sería el empezar de nuevo, en otro sitio, con otras personas. Gente para quienes sólo existiera Angie, y no su predecesor.

CromosomaX: Eso sería lo ideal. Sin embargo, hay aspectos importantes, ya sabes, el laboral, el familiar, y no creas, el de la edad también cuenta.

Y: ¿Qué ha impedido que lo haga hasta ahora? ¿Por qué es este el momento?

CromosomaX: Ha sido algo así como enfrentarse a un salto al vacío. Imagina estar al borde de un barranco, apenas con fuerzas para llegar al otro lado. E imagina que dejas de este lado a todo lo que has sido hasta ahora: tu familia, tus amigos, tus colegas. Tu cuerpo, tu ser sexual. Todo lo dejas de este lado del barranco, y con las fuerzas que te quedan pretendes llegar al otro lado. Pero a ese otro lado, no te espera nada ni nadie. A Angie no le conocía nadie. No tenía familia, ni amigos. No tenía una identidad, no existía. Dar el salto en esas condiciones tal vez hubiese sido un desastre. Ella se ha dedicado este tiempo, digámoslo de esa manera, a tener de ese otro lado a aquellas personas y situaciones que han conformado su vida hasta ahora.

Y: ¿Y lo ha logrado?

CromosomaX: En gran medida. Quedan algunos aspectos de su vida que aún no están de “ese otro lado”. Sin embargo, respondiendo a tu segunda pregunta, son aspectos manejables. Ella considera que es posible realizar el cambio en este momento dadas las circunstancias favorables del entorno. Y a pesar de esas contadas cosas, llega un momento en que es necesario tomar decisiones, y ésta en particular ha tomado demasiado tiempo. Bueno, siempre respondo a tus preguntas. Dime algo, ¿tú cómo te sientes?

Y: ¡Gracias! Finalmente alguien lo preguntó. Bueno, la verdad por momentos extraño las cosas como eran. Es decir, en el plano masculino teníamos una buena vida. A raíz del cambio, no obstante ser la felicidad para Angie, y debido a la conservación de un rol masculino a medias, he sentido que pierdo. Pierdo todo el tiempo.

CromosomaX: ¿Qué cosas has perdido?

Y: Podría resumirlo en una palabra: fuerza. Y no me refiero a lo físico exclusivamente. Me refiero a la fuerza del ser. A la fuerza para llevar a cabo el trabajo, para enfrentar los retos, para progresar. Siento que hace varios años ya, que no existe un progreso en mi vida. Estoy en el mismo punto que hace años, con un enorme proceso de cambio pendiente, rodeado de las mismas cosas, sufriendo las mismas frustraciones. Quejándome por los mismos males, temiendo a los mismos demonios. Me pregunto si son estos los mismos demonios que aquejan a Angie de cara a afrontar su cambio.

CromosomaX: Pueden coincidir algunos. Pero me preocupa mucho lo que sientes. Creo que mientras conserves esas penas, Angie no será libre para vivir su cambio.

Y: Yo creo lo mismo. ¿Qué hacer?

CromosomaX: No lo sé. No lo sé.


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